IV. El Hospital de Cartago a finales del siglo XIX y durante el siglo XX

En abril de 1880, gracias al empeño de un distinguido grupo de cartagineses, se reabrió el nosocomio en su sitio actual y el 19 de junio de ese año se aprobaron los reglamentos y estatutos que le dieron vida oficialmente. De este acto histórico, se transcribe parte de su contenido.

Felipe Sancho, gobernador de la provincia de Cartago, por cuanto:

La Junta de Caridad de esta ciudad a iniciativa de la gobernación ha acordado la fundación ha acordado la fundación de un hospital en esta provincia, establecimiento que hoy reclama la humanidad doliente; dando el lleno a la comisión que la misma Junta se sirvió conferirme para la redacción de los estatutos y reglamentos interiores de dicho establecimiento, he venido a presentar el siguiente proyecto: (siguen 35 artículos) Cartago mayo 4 de 1880. Firman Felipe Sancho, gobernador, José María Alfaro, secretario.

En vista del dictamen de los señores regidor, don Francisco Vicente Peralta y Presbítero Don Luis J. España, comisionados para revisar los estatutos y reglamento interior del hospital de esta ciudad y no habiendo la comisión encontrado objeciones que hacerles, apruébanse en todas sus partes elévense al Supremo Gobierno por conducto del Señor, Gobernador del a Provincia para su aprobación.

Municipalidad de la provincia de Cartago. V. Aguilar J. B. Iglesias, secretario. Palacio Nacional . San José a los 19 días del mes de junio de 1880. Apruébanse los estatutos y reglamentos que anteceden con las modificaciones hechas por la Secretaría de Estado en el despacho de Beneficencia . El secretario de dicho ramo autorizado por S.E El Secretario de dicho ramo autorizado por S.E. El General Presidente, (F) Castro. (Mata, 1970, Pág.7)

La junta de Caridad, administradora de los fondos del patrimonio de los pobres, quien contaba para esta fecha con su respectivo tesorero, reclama a la Municipalidad (1882), la potestad que le confiere la ley, sobre el manejo contable y legal de dicho patrimonio, que incluye fincas y dinero en caja. (Municipalidad de Cartago, 1882, Art. 13 libro 9, folio 7) Es a partir de este momento que la Junta de Caridad toma a su cargo la completa administración de dichos fondos. (Municipalidad de Cartago, 1882, Art. 13, libro 9, folio 12 )

La institución, desde sus orígenes, en tiempos coloniales, tenía como objetivo la atención de la población desheredada, comúnmente denominada "los pobres" y así lo manifiesta el nombre del organismo destinado para su administración (junta de caridad) y el tipo y naturaleza de los dineros que administraba (fondo de los pobres).


Esta connotación sobre la naturaleza institucional, (que incluye las denominaciones de asilos, albergues, orfanatos y lazaretos), aunque se mantiene muy profundamente arraigada en la sociedad por sus raíces históricas, especialmente de raigambre europea, traídas al continente por los conquistadores y que evolucionaron desde un compromiso filial del hombre con sus congéneres, sentimientos éste complementado por la filosofía cristiana de caridad, hacia el compromiso de beneficencia pública en cuya evolución y cambio pasa por la revolución industrial hasta identificarse con las ideas de la ilustración y el humanismo; va a sufrir algunos cambios a lo largo del siglo veinte conforme se llega a la mitad del período. Estos cambios no solo se dan en los objetivos institucionales, sino también en la arquitectura del edificio, el tipo y naturaleza de servicios y de usuarios y el papel que va a jugar el Estado en la salud de sus ciudadanos.



Es por lo tanto importante, destacar ahora ciertos momentos en al evolución de la institución hospitalaria en estudio, para apreciar no sólo su consolidación como tal, sino los cambios, influencias y aportes que la identifican y la desarrollan, para cumplir con los objetivos sociales de salud.

Durante los diez años posteriores a esta fecha (1882), el Hospital funcionó en edificaciones que no guardaban la seguridad ni cumplían con las reglas sanitarias de la época, por lo que se ordenó su desalojo en 1890.

Con el fin de rescatar algunos datos sobre este Hospital, se va a describir lo que se conoce de él.

La entrada estaba ubicada diagonal a la Clínica Alfredo Volio, su construcción era de adobes (de arcilla, estiércol y zacate), pisos de ladrillos elaborados con arcilla. Su techo era de tejas y la madera era recia y labrada.

Constituían el complejo hospitalario dos pabellones (uno de mujeres y otro de hombres), una sala de curaciones (cirugía menor) y una cocina. Estos edificios estaban unidos por corredores.

La administración del hospital correspondía a las Hermanas de la Caridad, que vinieron a finales de siglo y ocupaban un pequeño pabellón al fondo del hospital. Estas hermanas abandonaron el país, durante el gobierno de Tinoco (1917-1919)

Entre los enfermos y las monjas realizaban el aseo de los pabellones y corredores, pero las paredes estaban llenas de sabandijas, animales comunes en las casas de adobes y cuando las colonias crecían, solían atacar a los enfermos por las noches. (Valle, 1975. Pág. 9)

En general, las limitaciones de médicos y la pobreza del hospital, aunado al individualismo que nos caracterizó desde la colonia, al enfermo se le cuidaba en su hogar y las enfermedades se combatían con remedios caseros tales como menjurjes, jarabes, sinapismos, baños calientes y sobos, a cargo de curanderos o comadronas. (Rodríguez, 1979; Mata, 1970; Valle, 1975)

Por esta razón, la higiene y sanidad del pueblo no andaba muy bien lo que demuestra el acuerdo municipal del 23 de agosto de 1894 para que el médico del pueblo "entre en conversaciones con la Junta de Gobierno del hospital, para que se destine una sala para el departamento de profilaxis venérea." En esta sala se iba a dar tratamiento a diez enfermas que fueron luego desalojadas por falta de pago de la Municipalidad. (Municipalidad de Cartago, 1984, Art. 11, libro 12, folio 163; Art.3,
libro 12, folio 197-8 )


   

I El Doctor
II Reseña Histórica
III
IV
V
VI
VII
VIII Acontecimientos importantes,
Periodo 2001 - 2007

Todos los derechos reservados © hmp.sa.cr - Cartago, Costa Rica, 2008
Ir a página principal