V. EL HOSPITAL MAX PERALTA
Falleció el Doctor Maximiliano Peralta, el 26 de enero de 1922. El 13 de agosto de ese mismo año, la Hermandad de la Caridad de Cartago, acordó que el Hospital llevara su nombre. El acuerdo reza así:
"La Hermandad de Caridad de Cartago, Considerando:
Primero. Que la muerte del Doctor Maximiliano Peralta Jiménez, constituye una pérdida irreparable para la Junta de Caridad de Cartago, por los eminentes servicios que con la mayor abnegación y cariño supo restar siempre a la institución, debiendo ser considerado como uno de sus más distinguidos benefactores.
Segundo. Que es necesario consagrar su memoria y hacer honor a su nombre a fin de que sea recordado con la mayor abnegación y cariño supo prestar siempre a la institución, debiendo ser considerado como uno de sus más distinguidos benefactores.
Tercero. Que la reconstrucción, del hospital de Cartago se debe exclusivamente a su laborioso esfuerzo y que es justo designarlo con su nombre por unanimidad de votos.
Resuelve: Designar al Hospital de Cartago con el nombre de Maximiliano Peralta Jiménez y colocar una placa conmemorativa en la fachada del edificio que lleva su nombre.
En el hospital de Cartago, a los trece días el mes de agosto de mil novecientos veintidós.
Firmado: Arturo Volio, José María Peralta, Carlos Arias G, Rafael Morúa, Alex F. Perie, Carlos Leiva O, Julio Peña M, Francisco A. Céspedes, Salvador Oreamuno, Carlos Gutiérrez U, Dr. Lachner Sandoval, José Joaquín Oreamuno, Ricardo Pacheco C, A. Rivera B., Enrique Nazari, Ricardo Pacheco C., Manuel A. Céspedes V., Antonio Arrieta A., Jorge Ortiz E. (Secretario) (Mata, 1970, Págs.8 y 9) |
El doctor Peralta Jiménez, fue el propulsor, el guía de esta institución en las primeras décadas del siglo veinte.
No solo entregó los años más productivos de su actividad profesional a la institución, sino que la favoreció con aportes económicos personales, y dirigiendo la labor que se llevaba a cabo en sus interiores. Es por tal motivo que su denominación rinde tributo de gratitud y justicia a un cartaginés benefactor de la salud del pueblo.
Al rendir homenaje al doctor Peralta, también se debe mencionar a distinguidos ciudadanos cartagineses que aportaron su sustento económico por aquella época y permitieron que se consolidara la casa de la salud, como doña Anacleto Arnesto de Mayorga, doña María Manuela Mayorga de Peralta, doña Dolores Jiménez S. Presbíteros Eustaquio Jiménez Sancho, Ignacio Llorente y la Fuente y Manuel, Eduardo y Laura, Carlos Arias Gutiérrez, además de otros ciudadanos cuyas donaciones anónimas fortalecieron dicha obra. (De la familia Peralta Jiménez se dice que por testamento, los miembros muertos dejan su herencia a los vivos y su última heredera, dejó todo el legado al hospital).
El segundo director de la institución fue el doctor Luis Javier Frexes (1922-1936), médico de origen norteamericano, incansable trabajador y de gran fama.
El Hospital carecía de médico interno durante este período. Los facultativos se apersonaban durante las mañanas por espacio de dos horas. Para ser internado en el hospital, se necesitaba una boleta entregada por aquellos médicos que trabajaban en él, pero que las facilitaban a sus pacientes en sus consultorios particulares.
Los servicios generales de cirugía y medicina estaban atendidos por los doctores Luis Guier F., don Arnoldo Lachner Ch. Don Jesús Guzmán Centeno, don Jorge Sáenz Gutiérrez y don José Miguel Jiménez Sancho. (Valle, 1975)
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